Por: Alexa Idarraga Entrenadora Emocional
Ahí está la profe, sonriendo y dando lo mejor de si, mientras su corazón está hecho pedazos, por tanto dolor no procesado. Miles de pensamientos vienen a su mente, mientras comparte con sus alumnos el conocimiento que les ayudará a alcanzar los objetivos de este nuevo periodo, aun cuando ella misma no sabe si alcanzará su próximo objetivo.
Mientras piensa en como va a llegar a fin de mes, con todos los compromisos económicos que tiene, enseña matematicas con todo el amor y el entusiamo.
Mientras se pregunta ¿Por qué su más reciente relación no funcionó? sigue enseñando química con toda la actitud.
Y mientras su cansancio fisico y emocional aumenta, se prepara con toda la energia que a veces no tiene, para dictar su clase de educación física.
Y ahi están, lo profes sembrando semillas cada día en el corazón de sus estudiantes, aunque su propio jardín muchas veces esté seco y sin fruto. Y ¿Por qué lo hacen? Porque entienden que educar no tiene que ver con un estado de ánimo, sino con una misión de vida, dejar un legado que trascienda por generaciones.
Hoy quiero compartir tres ejercicios emocionales con todos los educadores que aunque se sienten cansados, abrumados y sin fuerzas para seguir, desean seguir transformando el mundo a través de su maravillosa labor.
1. NO TENGAS MIEDO DE PEDIR AYUDA

Por alguna extraña razón, nos enseñaron a batallar solos, haciéndonos creer que pedir ayuda es para debiles, pero la realidad es que quien pide ayuda es valiente, porque reconoce su humanidad, su vulnerabilidad y su necesidad. Haz una lista de personas con las que puedes contar en este momento para desahogarte, para hablar de tus emociones y tus pensamientos y para recibir otro punto de vista frente a aquella situación que estás viviendo.
En Entrenadora Emocional hemos creado una comunidad de hombres y mujeres valientes que no tienen miedo de mostrar sus emociones, sus pensamientos, su dolor y sus cicatrices.
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2. ABRAZA TU DOLOR

Existen mecanismos de defensas muy comunes, pero también muy peligrosos para no sentir dolor; escapar, ocupar la mente para no pensar, anestesiar con dopamina para reemplazar dolor por placer, producir una alegria falsa y superficial, sobrecargarse de trabajo para no sentir, son solo paños de agua tibia para un dolor que, si no se sana de raíz seguirá creciendo, hasta el punto de bloquearte emocional y mentalmente.
Abrazar el dolor, implica ponerle nombre a lo que sientes, aceptarlo y gestionarlo para renovar el patron de pensamientos que está programado para reaccionar cada vez que un alumno, compañero de trabajo o padre de familia te rechaza, te humilla, es injusto contigo, te miente o te traiciona. La única manera de sanar el dolor es enfrentando el dolor, pero con las herramientas correctas. Haz una lista de heridas emocionales, de personas que te causaron esas heridas y de los pensamientos que se generaron a partir de esde dolor.
Ejemplo:
Herida: Abandono
¿Quien la causó?: Padre
Pensamientos:
«No hay nada bueno en mi para que alguien me ame»
«No soy suficiente»
«Tengo que negarme a mi mismo para que las personas no se vayan»
«No puedo poner limites, porque me van a abandonar»
«No tengo valor, porque solo se abandona lo que no vale»
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3. SANA A TUS ESTUDIANTES A TRAVÉS DE TU DOLOR

El año en que cumpliria mis 15 años viví los dos episodios más dolorosos de mi vida, mi madre muere de un paro cardiaco a sus 52 años y solo un par de meses después mi padre decide irse dejándome al cuidado de mi hermana y mi cuñado. Este gran vacio que dejó la ausencia de una madre y un padre, creó pensamientos de autosabotaje, baja autoestima y dependencia emocional entre tantos más. Sin embargo, hacerme consciente de ese dolor me ha permitido entender y ayudar a quienes como yo, han tenido que enfrentar el abandono.
Se que has vivido situaciones dolorosas, pero quiero decirte que si logras hacerte consciente de ese dolor y empiezas a transformarlo en cicatrices que sanen a otros, tu forma de educar realmente trascenderá.
No estás solo, has llegado a una comunidad donde queremos acompañarte a sanar y cuidar tu mente y tu corazón mientras tu cuidas a tus estudiantes y transformas el mundo.
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